5k superados. De verdad. De la buena. ¡¡¡YEEEEHAAAAA!!!

¡Hola a todos! ¡He vuelto! Llevaba unos cuantos días queriendo escribiros pero me faltaban documentos gráficos completos de todo lo que me apetecía decir, y es que la fotógrafa oficial se demoró un poco en pasarme todo (ejem…un saludo para mi hermana Victoria :P)

IMG_2205Pues bien, estuve en Nueva York (bieeeeeeeeen!!!), donde pateamos todo lo pateable. Un sueño hecho realidad, en serio. Además de visitar todos los lugares típicos (Empire, Rockefeller, Liberty Island…) mi hermana se marcó un recorrido solo apto para los más freaks (o como yo digo, amantes de lo épico). Comimos la mejor hamburguesa de NY según Marshall Ericksen, llamamos a la puerta de Yoko Ono, cantamos I’ll be there for you en Greenwich Village, desayunamos en Tyffani’s, vimos a Balto, salimos en la tele (aunque no encuentro el vídeo por ningún sitio), fuimos a ver Los Miserables a Broadway (lloré durante las 3 horas de show), FRINGE y muchas cosas más, muy guays, y que solo se pueden disfrutar de esta manera si vas con tu hermana pequeña.

Con mi primo.   Con cara de pasmada en Times Square  La mejor hamburguesa de NYC según Marshall  Las hermanas MonFerLas tres mellizas   En McSorley's, el primer bar que hubo en NY, las cervezas las sirven de dos en dos (no es broma).

Previo al comienzo, cagada.En fin, que de lo que yo venía a hablaros es de mi libro…que noooo!!! De lo que quiero hablaros es de la Squirrel Stampede 5k run que hice el día 26 en Roosevelt Island.

Al principio pensé que no íbamos a llegar a tiempo, ya que la visita del Papa tenía cortados la mitad de los servicios de metro de la ciudad, entre ellos la parada en Roosevelt Island. Menos mal que los de la organización estaban pendientes y nos dijeron que fuéramos en teleférico, donde ya nos encontramos a un montón de gente que iba a la carrera. La sensación de ver a tantas personas dirigiéndose al mismo sitio que yo me hacía sentir acompañada de una manera muy especial, diferente.

Cuando llegamos allí (mi hermana vino conmigo, claro!) ya era casi la hora así que nos fuimos a la zona de salida. Yo seguía con mi miedo de llegar la última, de tardar más de 45 minutos en hacer la carrera… Sin embargo, cuando sonó el pistoletazo de salida, ya no pensé en eso ni una vez más. ¡Y corrí!

En el km 2 había un grupo con agua, pero no paré, que 5 km no son tanto como para deshidratarse y la temperatura era ideal. Los  primeros km pasaron tan rápido que me daba hasta un poco de pena, jajaja.

Cuando llegaba al km 4 empecé a adelantar a algunas personas, a pocas, pero las suficientes como para darme cuenta de que no iba a llegar la última. Además, al poco de pasarlas, me adelantaron unos chicos con sus “liebres” que estaban entrenando para la maratón de noviembre y me acompañaron unos 500 metros diciéndome que ya casi lo tenía y que era una campeona. ¡Qué maja es la gente en Nueva York! o ¡Qué majos son los runners! o ¡Todo a la vez! Después se desviaron y me dispuse a hacer el tramo final de la carrera.

Y, finalmente, visualicé la meta, y apreté un poquito (sin pasarse ehhh) el ritmo, y cuando vi el tiempo no me lo podía creer TREINTA Y OCHO MINUTOS, DOS SEGUNDOS. Flipé. (Nota: sé que 38 minutos es un montón, pero yo nunca había hecho menos de 42, así que fue como darle un beso en la boca a Leonardo diCaprio, para que os hagáis una idea).

Crucé la línea de meta gritando a mi hermana ¡Lo hice! Igualita que Dora la Exploradora. Se me caían las lágrimas. Me sentía poderosa, invencible, capaz de hacer cualquier cosa. Es de las mejores sensaciones que he experimentado en toda mi vida, os lo juro. ¡Qué felicidad absoluta!¡¡¡YEEEEEEEEEEEEEEEEEHAAAAAAAAAAA!!!!                             ¡¡¡YEEEEEEEEEEEEEEEEEHAAAAAAAAAAA!!!!

Esta es LA CARA que se me quedó durante el resto de la mañana después de la carrera.
Esta es LA CARA que se me quedó durante el resto de la mañana después de la carrera.

Está claro que no gané ningún premio ni quedé en ningún puesto destacado de la clasificación, pero estaba encantada de haberme conocido en ese momento.

He aquí mi historia de cómo conseguí correr mis primeros 5k. Ahora ya estoy entrenando para la siguiente carrera. Esta vez serán 10k y los correré en Madrid el día 15 de noviembre. Se llama “Sanitas Marca Running Series Madrid: Derbie de las aficiones” y consistirá en ir desde el Estadio Santiago Bernabéu al Estadio Vicente Calderón. Si alguno la va a correr estaría encantada de poder veros allí. De momento la voy a correr sola, ya que tengo a una amiga medio convencida (Hola Marge, ven a correr conmigo jopé), pero aún no pagó el dorsal, así que creo que acabaremos siendo Spotify y yo.

Esta semana empezaré a poneros los entrenos para los 10k, que ya estoy en Fuerteventura de nuevo y Chandler tiene mono de hacer series.

¡Un beso y pan con queso!